Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
S. Mateo 5:11-12 RVR1960
S. Mateo 5:11-12 RVR1960
Durante el ministerio de nuestro Señor Jesucristo y en el periodo de la Iglesia primitiva, ser seguidor de Cristo era muy peligroso, normalmente no eran aceptados en la sociedad, sufrían constante persecución; el seguirle era de vida o muerte. En nuestros tiempos, en gran parte del mundo, los cristianos tenemos libertad de culto, aunque socialmente seguimos siendo poco aceptados. Ello es hasta cierta parte normal, ya que el ser humano no quiere acercarse a la luz para que sus malas obras no sean descubiertas. Pero si usted vive una vida consagrada al Señor se sentirán evidenciados aunque usted no esté emitiendo juicio alguno, simplemente con su vida (testimonio) estará demostrando la voluntad de Dios, si por esta causa hablan, ¡somos los más dichosos! ya que estamos dando evidencias de una genuina vida cristiana, y su galardón será grande en las mansiones celestiales; pero muy vergonzoso si hablan por causa de nuestras debilidades, por eso cada uno de nosotros procuremos con diligencia vivir sabia y piadosamente, para que el nombre de nuestro Señor sea exaltado aún en la crítica que pueda levantarse en nuestra contra.